lunes, 11 de marzo de 2019

Serie de charlas en Peñablanca.

Dentro de los sectores perimetrales al Gran Valparaíso, Peñablanca se plantea como una buena alternativa, cerca de Viña del mar y Valparaíso, pero con una naturaleza rica, a pasos de Limache y Olmué.

Entonces, el reto de vivir urbanamente y tan cerca de la naturaleza está, en forma individual tener un plan de equilibrio y responsabilidad que, al mismo tiempo, se convierte en un plan de barrio donde las proporciones, el autoabastecimiento, el valorizado del emprendimiento de sector y la responsabilidad con el paisaje original, se transforma en un estilo de vida.

Es por eso que con el apoyo de Café Canela hemos decidido realizar una serie de cuatro charlas que planean adentrarnos en el mundo del paisajismo suburbano pero armónico con el entrono, la huerta domiciliaria y medicinal y el rescate de la especies nativas como parte del jardín, en su belleza y en su aporte yerbatero.


lunes, 16 de abril de 2018

Siembra de Amarillys



Desde hace años tenemos a la venta semillas de amarillys. Siempre es un conflicto para quienes llegan a consultarnos pues relacionan esta planta de grandiosa flor con el bulbo nada más.

Pero claramente, la naturaleza es sabia. Y es que esta belleza no sólo se reproduce por división de bulbos, sino que puedes hacerlo por semillas. Lógicamente es más lento. Entonces, si te atreves a tener paciencia, las siguientes son nuestras apreciaciones para que las siembres bien y tengas tus plantas.



Cuando la flor se seca, se produce el fruto. Este al madurar llega al punto que le llamamos "rajarse". Entonces quedan expuestas muchísimas semillas.


Como todas las semillas, se pueden almacenar siempre y cuando guardes cuidado del modo adecuado (lugar seco, temperatura media, lejos de la luz directa). Por lo tanto aquí nos quedan dos opciones: desarrollar las plántulas en el período de primavera o en el otoño-invierno.



La creación a partir de almácigos es siempre jugar a la prueba y al error con cantidades mensuradas, en forma más controlada y muchas veces a ganador. Si no se está completamente seguro de que la tierra en donde la plantaré en primavera, es realmente rica, mullida pero al mismo tiempo no se encharca, el método de almácigo es lo ideal.

Sin embargo la opción de germinarlas en forma controlada por humedad y tibieza es muy buena.

 


Se colocan las semillas en un contenedor si tapa o muy ventilado, como las cajas en que entregan el sushi. Puedes usar algodón o papel secante bien humedecido. Las mantienes alejadas de la luz y en un lugar de temperatura media. Las sacas de ese lugar para hidrtarlas en forma permanente todos los días.


Cuando notes que han germinado, puedes traspasarla a una maceta con tierra de hoja reforzada. Dejar la semilla con su brote a una distancia aproximada de 3 a 4 cms. de la superficie. Esa maceta la podemos mantener dentro de casa todo el invierno mientras nuestra planta va desarrollándose. Colóquese cerca de luz filtrada y regar constantemente de modo que la tierra permanezca húmeda, pero no encharcada.

Deberá de esperar un par de años para que esa semilla se convierta en un bulbo. La fertilización constante, en especial en la fechas de floración, es muy importante para la amarillys.





lunes, 26 de marzo de 2018

Jardines que ayudan al alma.




Estamos en otros tiempos. En todo sentido, si miramos alrededor, notamos que los tiempos actuales son muy diferentes a los que conocimos de niños. El ser adulto hoy no es como lo eran nuestros padres. Notoriamente, las cosas que nos preocupan a nosotros  hoy no son las que a nuestros padres. Es más, nuestras prioridades, intereses y lenguaje son muy diferentes. Hace treinta años nadie pensaba en la Internet, celulares, practicar yoga, evitar fumar, igualdad de género, reciclar nuestros desechos y tantas otras cosas.

Dentro de esos cambios, la espiritualidad ha llegado a ocupar un papel importante. El mundo espiritual no llega a formar parte de un plano excluyente, sino todo lo contrario. Y diariamente. Mejora el estado mental, la calma física y con eso el rendimiento, mejora el sistema inmunológico, desarrolla mejores canales de comunicación con quienes nos rodean, entre tantos otros beneficios.
Por lo tanto, no es casualidad que la unión de paisajismo y espiritualidad esté dándose a pasos agigantados. El uso del patio en el Chile de finales de esta década es mucho más de lo pensado hace treinta años atrás. No es sólo una zona de servicio, donde guardar la bicicleta, acumular la basura, colgar la ripa, donde pasee el perro de la casa. Es un espacio para usar constantemente, sentarse sólo o con otros, tomar sol, hace una parrillada, celebrar, sembrar y plantar alimentos y hierbas medicinales, refrescarse en el agua…tantas cosas como se puede hacer dentro de una casa, pero afuera. Y entrar en introspección, "desconectarse" como se dice, orar, meditar, es una de las acciones que también se puede realizar.

Entonces hablemos del modo. En los oficios creativos tenemos ese defecto de profesión de preguntarnos y resolver el modo, el cómo se hacen las acciones propuestas. O sea, yo los invito a todos a tener en su patio un montón de acciones y, entre ellas, una de las más íntimas: la introspección.  El estar con uno mismo. Pero ese estar con uno mismo, cuando lo hacemos dentro de casa, se encuentra rodeado de construcciones y elementos inertes que, claramente nos ayudan a eso: cortinas que como filtros generan luces y sombras, velas, incienso, quizá una música especial. En cuanto a hacerlo en el exterior, contamos con otros elementos, muchos más vivos. Plantas, pájaros, insectos, viento, sol y nubes forman parte del escenario general de nuestro momento meditativo. Independiente que usemos un gran cojín, un tatami, coloquemos una música, nos acompañe e inspire la imagen de una virgen o un budha, el aire ya es diferente. Nuestro cuerpo se encuentra en una sintonía beneficiosa y beneficiada.

Por lo tanto, la medida de encierro o apertura de este espacio dependerá de cada uno de nosotros. Es claramente una construcción personalizada y específica pensada y especificada en cuanto al modo de instrospectarse, la fe practicada, los símbolos, etcétera. También considerando los costos de cada uno. Pues se pueden dar estos espacios en casa particulares, edificios públicos. ¿Imaginan hospitales y clínicas con jardines que nos inviten a orar? Imaginan un espacio para meditar en la terraza de su departamento, en el patio de su casa, en la plaza. Espacios en los cuales estamos solos pero al mismo tiempo, rodeados.

Afortunadamente estamos los paisajistas que podemos ayudar a crear esos espacios. Ningún proyecto es inviable, mucho más cuando el beneficiado es usted mismo y, mucho más, su paz interior. Tal cual un músculo que necesita de un gimnasio, el desarrollar espacios de meditación en nuestros hogares es para que podamos mejorar ese aspecto que nos puede ayudar. O sea, no ofrezco la paz, sino el espacio para poder encontrarla en su ejercicio.

martes, 29 de agosto de 2017

Los bellos lirios



Lirios.
Nombre científico: Iris x.
La variedad de colores de la floración de los lirios es muy grande, así como manchas, vetas y rayas en los bordes y centros de la flor.
Pueden encontrarse de enraizamiento bulboso o rizomatoso. Esto hará que según sea tu modo radicular, sea adecuada a el suelo correspondiente. Es por eso que podemos cultivar Iris en suelos magros, húmedos, alcalinos, entre otros. En el caso del rizoma justamente requiere terrenos drenados y de menos rigo en el verano.
De las Iris, germanica y holandica son las más comunes. después de eso, las híbridas.
Son muy fácil de cultivar pues se propagan sin gran complicación. Se dividen con tijera o cuchillo desinfectado. Se deben separar cada cuatro años para que no se densifiquen. No debe olvidarse limiar el rizoma cortado con un fungicida. Antes de volver a plantar - lo cual es bastante superficial - se debe mejorar nutricionalmente el sustrato.
Datos interesantes. Tanto en el Vivero Las Brujas de Talagante como en Plantas Ornamentales Guillermo Frindt de Rancagua encontramos un alto nivel de variedades. vale la pena la visita.

jueves, 8 de junio de 2017

El frío y la falta de interés

 Los trabajos de diseño disminuyen en el invierno. Tanto en Paisajismo por las lluvias y el estado de latencia, como en Decoración por el traslado de muebles. He realizado algunos trabajos de decoración en invierno pero en Chile pedirle a una empresa que lleve un sofá blanco de un lugar a otro con barro alrededor es mancha segura (aunque el color blanco en los sófas no es carta ni es moda).

Sea como sea, siempre he destinado el tiempo del invierno en fomentar los cursos y talleres. es un momento muy bueno. Usualmente las mujeres amas de casa tienen a sus hijos en el colegio y pueden destinar un rato del día a aprender algo nuevo sin la presión de los niños que dan las vacaciones de verano. El tiempo con buen clima, es expansivo para hombres y mujeres. Tendemos a querer estar más en el aire libre, afuera, puertas abiertas. El invierno en cambio, muchas veces, nos invita a estar más en casa. Y estando en casa, podemos leer más, navegar más, investigar, aprender.

Pero por algún motivo, eso algunos años no se condice. Hay años que uno desde Marzo empieza a promover programas de cursos y resulta que llegada la fecha no hay NI UN SÓLO INSCRITO. ¿Estaremos en un país enfermo por la gratuidad en la educación? Pues la pregunta que todos los involucrados nos hacemos - yo ya ni siquiera me la hago, estoy en un nivel 3.0 de la decepción -  es si es por falta de dinero. Yo apunto a la falta de interés.

Al estar en una sala de clases, bastando una estufa, aunque se este cansado después de un día de trabajo, estar con gente nueva con la que no se está todo el día y aprender, analizar, comprender algo nuevo o desde una perspectiva nueva es alimento para la mente. El aprender nos da herramientas para que transformar para mejor nuestro entorno, para vivir mejor uno y los que nos rodean. Nos genera una sensación de cansancio la final, de que ya es algo más tarde, pero de satisfacción al mismo tiempo, de responsabilidad.

Yo siempre me he negado la posibilidad de estudiar ahora un Magíster por la complicación de tener que estar de 7 a 9 después del trabajo y medio día del sábado...por dos años. Quizá un día ceda. Pero eso no se compara con estar dos horas fuera de casa por un par de semanas...un mes a lo más. Insisto en la variante de la falta de interés.

Creo que vivimos en tiempos en donde nos importan más que nos lleguen las cosas a bajo o nulo precio antes de la calidad de la educación. Muchas veces no interesan las fuentes de donde vienen los conocimientos, sino que lo regalaron. No existe la capacidad de ahorro para poder tomar un pequeño curso, la fuerza de voluntad, la capacidad de hacer un quiebre en la rutina. Ese modo, esa enfermedad llamada desinterés, está incluso en las atiborradas salas de clases de las universidades. Los jóvenes estudian porque si, porque deben hacerlo, porque creen que estudiando será ricos y podrán comprarse cosas, porque es "lo que hay que hacer". Los adultos no estudian porque no hay dinero, porque no hay tiempo, porque les da lata, porque no es importante como gastar el mismo dinero en una consola de juego para el nieto.

Aprender, saber más, ser el informado, el inteligente, dejo de ser cool. En realidad, quizá nunca lo fue, pero por lo menos antes era importante tener herramientas para destacar, para saberse poseedor de un conocimiento que no todos tenían y así poder contribuir a la sociedad con el aporte de mis conocimientos y hacer de nuestro mundo algo mejor. Cuando dejemos de esperar que otros hagan las cosas y mejor hacerlas nosotros mismos, cuando queramos aprender que quizá las soluciones eran sencillas y era mejor saberlas, tal vez se llenen nuestras aulas de gente curiosa de aprender.

Por el momento, yo continuaré intentándolo invierno a invierno, quizá el año entero.